I Consenso Argentino sobre el Uso de Testosterona en Mujeres Postmenopáusicas

Autores:
Valente, Silvina; Carpintero, Pablo; Fernández, Gladys; Belardo, Alejandra; Capandeghi, Claudia; Caro, Rita; Franchina, María; Freijedo, Valeria; Fusaro, David; Gómez Giglio, Fabián; Hudson, Adriel; Leiderman, Susana; Litterio, Gustavo; López, Mariana; Marega, Olga; Martin, Lucila; Martino, Mabel; Mocarbel, Yamile; Molina, Rosana; Ortiz, Graciela; Pesado, Analia; Peyrallo, Claudia; Pilnik, Susana; Pradier, Silvina; Rey, Claudia; Rodríguez Vidal, Doris; Sayegh, Fabiana; Shayo, Sandra; Sigal, Mariela; Tutzer, Marta.

Introducción

Este consenso nacional tiene como objetivo constituirse en una herramienta científica que dé respuesta a las crecientes demandas de las mujeres en el consultorio, así como brindar respaldo a los profesionales de la salud frente al uso de testosterona en mujeres postmenopáusicas.

La historia del uso de la testosterona en mujeres se remonta a la década de 1930, cuando comenzó a explorarse su utilidad en patologías ginecológicas como las “menorragias” (hoy denominadas sangrado uterino anormal, SUA), mastitis crónica y síntomas de disfunción sexual. Estudios posteriores observaron mejorías en el deseo sexual, el bienestar general y la calidad de vida. A lo largo del tiempo, esta molécula fue evaluada en diversos contextos clínicos, desde el tratamiento de tumores uterinos hasta su papel en la función sexual durante la menopausia. A pesar de su uso histórico, su prescripción continúa siendo controvertida por la falta de productos específicamente aprobados para mujeres y la escasez de datos de seguridad a largo plazo.

Desde una perspectiva fisiológica, la testosterona es producida en mujeres principalmente por los ovarios y las glándulas suprarrenales, y sus niveles disminuyen progresivamente con la edad. Este declive hormonal se relaciona con cambios en el deseo sexual, la energía, el estado de ánimo y la composición corporal. Además, la terapia hormonal estrogénica puede reducir aún más su disponibilidad biológica al aumentar la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG).

En función de la creciente necesidad de abordar con rigurosidad científica el uso de testosterona en mujeres y ante la aparición de consensos y guías internacionales —como el Global Consensus Position Statement on the Use of Testosterone Therapy for Women (2019) [1] y la Clinical Practice Guideline publicada por la ISSWSH en 2021 [2]— se convocó en Argentina una reunión científica interdisciplinaria con el objetivo de desarrollar un consenso clínico nacional adaptado al contexto local. Para tal fin, se constituyó un panel de profesionales argentinos con reconocida trayectoria académica y clínica en el campo de la salud femenina, la sexualidad y la endocrinología, quienes se abocaron al análisis crítico de la evidencia científica disponible hasta el momento, con el propósito de ofrecer lineamientos claros, actualizados y contextualizados para la práctica médica en nuestro país.

Método

Diseño del consenso: Se conformó un panel multidisciplinario de 30 especialistas (de las áreas de ginecología, endocrinología, sexología, medicina interna, entre otros) con experiencia en salud de la mujer, asegurando representación federal y multidisciplinaria.

La metodología seguida para elaborar las recomendaciones combinó la formulación de preguntas clínicas mediante el modelo PICO (del inglés: Patient, Intervention, Comparison, Outcome) con un proceso de consenso formal tipo Delphi.

Búsqueda de evidencia: A partir de las preguntas disparadoras PICO definidas (centradas en la indicación de testosterona en mujeres posmenopáusicas, eficacia en disfunción sexual, seguridad y monitoreo, entre otras), se realizó una revisión sistemática de la literatura. Se consideraron metaanálisis recientes, ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y estudios observacionales pertinentes. En particular, se tomó en cuenta el metaanálisis global y revisión sistemática más completo disponible que evalúa la eficacia y seguridad de la terapia con testosterona en mujeres posmenopáusicas con deseo sexual hipoactivo [3]. También se revisaron publicaciones sobre seguridad a largo plazo y alternativas terapéuticas [4][5]. Asimismo, se integró la evidencia de una revisión sistemática reciente sobre el uso de testosterona en la postmenopausia [6].

Proceso de consenso: Con la evidencia recopilada, el panel elaboró un borrador de recomendaciones. Cada recomendación fue debatida y ajustada en rondas sucesivas de votación anónima tipo Delphi. Se definió un nivel de acuerdo de al menos 80% para considerar una recomendación como aprobada. Cuando no se alcanzó el consenso en la primera ronda, se discutieron las divergencias y se sometió a nuevas rondas de votación. Este proceso iterativo garantizó que las recomendaciones finales contaran con amplio respaldo de los expertos. Todas las recomendaciones de esta guía lograron consenso (mayoritariamente unanimidad) tras un máximo de dos rondas Delphi.

Clasificación de evidencia: Para graduar la solidez de las recomendaciones, se adoptó un sistema de niveles de evidencia y grados de recomendación basado en escalas aceptadas internacionalmente (similar al sistema SIGN). Cada afirmación sobre beneficio o riesgo está acompañada de un nivel de evidencia (p. ej., I, II, III o Insuficiente) según la calidad de los estudios disponibles, y un grado de recomendación (A, B, C, D u Opinión de expertos) según la fortaleza del apoyo científico. (Véase sección "Niveles de evidencia" más adelante para detalles). Esta clasificación se alineó con la utilizada por el consenso global de 2019 (Davis et al., 2019) para facilitar la comparación internacional [1].

Justificación del Consenso

El desarrollo de este consenso nacional se fundamenta en diversas razones de carácter clínico, científico y ético que responden a una necesidad creciente en el ámbito de la salud de la mujer:

Desarrollo del Consenso

1. Diagnóstico y evaluación clínica

1.1. Principios generales

1.2. Evaluación previa al inicio de terapia con testosterona

2. Beneficios y consideraciones terapéuticas

2.1. Beneficio clínico principal

2.2. Áreas sin beneficio demostrado

2.3. Indicaciones para terapia sistémica con testosterona

2.4. Contraindicaciones

2.5. Precauciones

3. Esquema terapéutico, dosis y formulaciones

3.1. Dosis y formulaciones recomendadas

3.3. Evaluación de la respuesta clínica

4. Duración terapéutica y seguridad

4.1. Duración terapéutica segura

4.2. Seguridad de acuerdo a la vía de administración

4.3. Monitoreo de efectos secundarios no deseados

5. Seguimiento y monitoreo

5.1. Seguimiento clínico

5.2. Seguimiento bioquímico

5.3. Laboratorio y controles generales de salud

6. Recomendaciones de uso y límites de indicación

7. Niveles de evidencia y grados de recomendación (Anexo 1)

Nivel de evidencia – Descripción:

Grado de Recomendación – Descripción:

Bibliografía

  1. Davis, S. R., Baber, R., Panay, N., et al. (2019). Global Consensus Position Statement on the Use of Testosterone Therapy for Women. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 104(10), 4660–4666. DOI: 10.1210/jc.2019-01603
  2. Parish, S. J., Simon, J. A., Davis, S. R., et al. (2021). International Society for the Study of Women’s Sexual Health Clinical Practice Guideline for the Use of Systemic Testosterone for Hypoactive Sexual Desire Disorder in Women. Climacteric, 24(6), 533–550. DOI: 10.1080/13697137.2021.1891773
  3. Islam, R. M., Bell, R. J., Green, S., Page, M. J., & Davis, S. R. (2019). Safety and efficacy of testosterone for women: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trial data. Lancet Diabetes & Endocrinology, 7(10), 754–766. DOI: 10.1016/S2213-8587(19)30189-5
  4. Achilli, C., Pundir, J., Ramanathan, P. B., Sabatini, L., Hamoda, H., & Panay, N. (2017). Efficacy and safety of transdermal testosterone in postmenopausal women with hypoactive sexual desire disorder: a systematic review and meta-analysis. Fertility and Sterility, 107(2), 475–482.e15. DOI: 10.1016/j.fertnstert.2016.10.028
  5. Elraiyah, T., Sonbol, M. B., Wang, Z., et al. (2014). The benefits and harms of systemic testosterone therapy in postmenopausal women with normal adrenal function: a systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 99(10), 3543–3550. DOI: 10.1210/jc.2014-2262
  6. Ribera Torres, L., Anglès-Acedo, S., López-Chardi, L., Mension Coll, E., & Castelo-Branco, C. (2024). Systemic testosterone for the treatment of female sexual interest and arousal disorder (FSIAD) in the postmenopause. Gynecological Endocrinology, 40(1), e2364220. DOI: 10.1080/09513590.2024.2364220
  7. Taylor, B., & Davis, S. (2006). Using the extended PLISSIT model to address sexual healthcare needs. Nursing Standard, 21(11), 35–40. DOI: 10.7748/ns2006.11.21.11.35.c6380
  8. Clayton, A. H., Goldstein, I., Kim, N. N., et al. (2018). The International Society for the Study of Women’s Sexual Health Process of Care for Management of Hypoactive Sexual Desire Disorder in Women. Mayo Clinic Proceedings, 93(4), 467–487. DOI: 10.1016/j.mayocp.2017.11.002

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